26 mayo 2019
El Popular

Tómelo con calma

LXIII Legislatura, un Congreso oneroso y lento

Por Fernando MORA. / diciembre . 23, 2016.

  • Falta de Seguridad y Prevención
  • Controversial gravamen

Independientemente de la crítica por las altas prestaciones y elevados gastos, los legisladores que conforman la LXIII Legislatura, terminan el periodo ordinario de sesiones con 221.9% más pendientes que el año pasado, lo que lo convierte en el ejercicio menos productivo en lo que va de la administración.

Para el fin de año, cada diputado recibió 521 mil 294.1 pesos y cada senador, 400 mil 35.4 pesos; Sin embargo, sólo aprobaron 351 asuntos, desecharon 38, y retiraron del proceso legislativo 41 más, para dejar en pendiente dos mil 131 temas. (Iniciativas o puntos de acuerdo que forman parte del quehacer legislativo por el que recibieron un pago de 150 mil pesos).

Conforme a las estadísticas del Sistema de Información Legislativa de la Secretaría de Gobernación, el mayor nivel de productividad lo registró el Senado de la República, y la Cámara de Diputados en el año 2012, cuando sólo dejaron 227 pendientes.

En 2013 y 2014, los legisladores federales de la LXII legislatura desahogaron las Reformas Estructurales, tanto las emanadas del Pacto por México como de las iniciativas presidenciales, ciudadanas y legislativas, dejando 281 y 316 pendientes, respectivamente. El año pasado, los legisladores reportaron 662 asuntos sin resolver.

Durante el periodo ordinario que concluyó el pasado viernes, senadores y diputados federales aprobaron 351 asuntos, desecharon 38, atendieron tres y retiraron de proceso legislativo 41 más, para dejar pendientes un total de dos mil 131 iniciativas, propuestas con puntos de acuerdo y nombramientos. A nuestro entender, esto es parte del quehacer legislativo.

Tómelo con Atención.- El manejo de pirotecnia ha dejado marcado en diversos episodios a nuestro país; lo sucedido el martes pasado en Tultepec, Estado de México; sin duda es el reflejo de la falta de políticas en materia de prevención y protección civil. Hoy fue un lamentable incidente de explosión; sin embrago, en nuestro país es muy variable el manejo de mercados, centro comerciales y áreas en donde en estas fechas se acumula mucha gente e incidentes como el registrado este martes dejan marcadas las fechas, familias y evidentemente pocas veces, los responsables tienen que asumir las consecuencias.

Desde esta tribuna se lanza un llamado no sólo a las autoridades municipales y estatales; sino a los funcionarios de la Secretaría de Gobernación, para generar políticas públicas, normas y reglamentos, que obliguen a todas las instancias a tomar las acciones necesarias, para prever este tipo de sucesos que a lo largo de los años han costado muchas vidas y han dejado a un sin fin de familias marcadas.

Tómelo con coraje.- Hace dos años y bajo la bandera de prevenir y evitar el consumo de azúcares y bebidas complementadas, a las que les han atribuido la responsabilidad de generar un incremento en la diabetes, las autoridades federales promovieron y sacaron adelante un impuesto equivalente a un peso por litro de refresco o bebida carbonatada endulzada; un gravamen similar se impuso a golosinas, panes y otros alimentos, que su contenido de azúcar sobrepasará niveles establecidos por la autoridad de salud.

Ahora y pese al compromiso de las autoridades de no generar nuevos aranceles, se dio a conocer que a partir de enero se aplicará un impuesto similar a las leches de sabor.

Haciendo un recuento, encontramos que en países que han recurrido a este tipo de impuestos, las enfermedades cardiovasculares y diabetes no han disminuido. De igual forma, en la mayoría de los casos han acabado por revertir la medida.

La realidad de nuestro México, es que el impuesto logró que los refrescos que por más de una década no habían registrado incremento, en los últimos dos años presenten un ajuste o incremento superior al 25%, lo que se traduce en que el productor no absorbió el gravamen y si trasladó su costo íntegro al consumidor. Es más su incremento ya es superior al impuesto. Por otro lado, el consumo en efecto, como ha sucedido en otros países, no ha disminuido y ahora los lácteos de sabor tendrán el mismo fin.

La realidad es que si se ha aumentado la recaudación, y estos recursos no son canalizados a programas de prevención para enfermedades cardiovasculares o diabetes.

Hace tan solo 15 años, las autoridades del Sector Salud, conscientes de la mala calidad del agua en zonas serranas y pasajes rurales aislados, recomendaban el consumo de refrescos como un líquido seguro y una fuente de energía.

Por décadas los servicios de Correo y el Sistema Nacional de Vacunación basaba su oportuna distribución a los camiones de las empresas refresqueras. Así las cosas, ahora los refrescos y bebidas endulzadas son satanizados y los recursos recaudados no se canalizan a programas preventivos de salud.

Esta columna por periodo vacacional dejará de publicarse hasta el próximo sábado 7 de enero. A nuestro lectores los mejores deseos de paz y bienestar para 2017.

Correo: tomeloconcalmacolumna@gmail.com

Twitter: @Fernando_MoraG

Facebook: Fernando Antonio Mora

* Maestro  en  Comunicación  Institucional  por  la  Universidad Panamericana. Socio Fundador del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo.

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