17 julio 2019
El Popular

Stalingrado

Cinismo y hambre social

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / diciembre . 17, 2016.

Las castas divinas, conformadas por cleptócratas, plutócratas, oligarcas, y demás alimañas del capitalismo voraz, ni se imaginan qué sucede en la mente de la clase trabajadora al momento de irse a dormir y cuando se despierta, así como en el transcurso del viaje a sus centros de trabajo, o cuando regresa a su hogar, y saluda a la familia; como tampoco imaginan qué piensa un padre y madre de familia cuando sus hijos les piden que les compren una sencilla y humilde golosina porque no creen que este pueblo trabajador y jodido, también tiene sentimientos, angustias y preocupaciones, por el hoy y mañana de su familia, con un salario de hambre, al grado de que se sobrevive en plena precarización o precariedad laboral, en el mercado de trabajo y referido a las condiciones de empleo, subempleo y desempleo del trabajador, se refiere a la inseguridad, incertidumbre y la falta de garantía de condiciones socioeconómicas mínimas y suficientes para una supervivencia digna que afecta a los trabajadores.

En trayecto al trabajo, la angustia es persistente como un dolor infinito de muelas; está ahí, duele, nubla la realidad, porque es tal el dolor, que se pierde en el horizonte, la realidad. La fuga del pensamiento que duele.

Gracias a las presiones del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Así, apenas subió el salario mínimo siete pesos, con lo cual quedará en 80.04 pesos durante 2017. El salario mínimo de México como el más bajo en América Latina, por debajo del de Haití. Desde el gobierno de la Ciudad de México, junto con académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), El Colegio de México (Colmex) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) se desplegaron críticas.

El precario salario mínimo es una configuración problemática que limita el acceso de las mujeres y los hombres a una situación de igualdad sustantiva. Las “configuraciones problemáticas” obstaculizan una ciudadanía igualitaria y dificultan un desarrollo económico y social más justo, pues condicionan el modelo económico y sostienen un desarrollo social que produce sufrimientos de todo tipo.

El sufrimiento humano está conectado con la forma en que las desigualdades socioeconómicas son materializadas en el cuerpo, y la pobreza tiene que ver no sólo con el sufrimiento individual, sino que también produce sufrimiento social. Los míseros salarios mínimos conllevan experiencias sistémicamente relacionadas con las relaciones sociales desiguales y provocan un sufrimiento social (generalizado, aunque no expresado).

Mientras que la clase trabajadora recibe miseria de salario y, si acaso un aguinaldo, en condiciones de precariedad, tenemos que los senadores gozarán de una recompensa de 234.330 pesos (unos 11.500 dólares), mientras que la de los diputados será de 140.504 pesos (casi 7.000 dólares) "ambos con compensaciones anuales garantizadas en blanco, lo que significa montos desconocidos, bonos navideños y cajas discrecionales en lo oscurito y de espaldas al pueblo" denuncia la publicación. Claro que también sumemos a Ministros de la Corte, consejeros del Instituto electoral o el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos verán ampliamente recompensado su trabajo con sumas que van de los 400.000 a los 600.000 pesos (de los 20.000 a los 30.000 dólares). Por citar unos ejemplos de cómo gozan de la pobreza del pueblo.

Como para mayor vergüenza, tenemos que 500 diputados federales reciben beneficios de burla de dinero mes a mes: mientras ellos tienen un sueldo mensual de 148 mil 325 pesos, 7 millones 854 mil trabajadores mexicanos apenas percibieron 2 mil 264 pesos con 24 centavos al mes durante 2016, según reveló la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) difundida en mayo pasado. De acuerdo con ese análisis, este año se agregaron 1 millón 237 mil mexicanos al grupo que gana el salario mínimo.

Los ingresos decembrinos de quienes perciben el sueldo mínimo sumarán 5 mil 112 pesos con 80 centavos (considerando el salario y el aguinaldo), en tanto que cada uno de los 500 diputados federales puede obtener, sólo este mes, 438 mil 829 pesos entre salario, bono, aguinaldo y demás ingresos aprobados por los propios legisladores.

En el otro lado del país, el 63 por ciento de los 2.6 millones de empleos que ha generado la presente administración gana hasta dos salarios mínimos, es decir, apenas 4,440 pesos mensuales, “lo cual no es empleo de calidad, pues es apenas la mitad de lo que se alcanzó en los años 70; el salario promedio ideal para un trabajador está en el rango de cuatro salarios mínimos, es decir arriba de los 8,000 pesos. Los trabajadores que devengan más de cinco salarios mínimos retrocedieron 2.5 por ciento y aquellos que ganan más de tres y hasta cinco salarios mínimos disminuyeron 8.2 por ciento que en conjunto representan más de 675,000 personas que las que obtienen una remuneración menor por su trabajo.

Los rangos salariales más pequeños fueron los de mayor crecimiento durante el tercer trimestre del año, ejemplo de ello se aprecia en el número de trabajadores que perciben más de uno y hasta dos salarios mínimos con un incremento de 6.0 por ciento, así como la cantidad de personas que devengan hasta un salario mínimo que aumentó 14.1 por ciento, de tal manera que más de 32 millones de personas en nuestro país ganan, en el mejor de los casos, hasta tres salarios mínimos al día, lo que equivale aproximadamente a 6,574 pesos al mes.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), un hogar de cuatro integrantes necesita de al menos 5.2 salarios mínimos para cubrir las necesidades básicas: transporte, alimentación, vivienda y educación, entre otros rubros.

Como quien dice, seguiremos jodidos. ¡México!

Rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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