18 julio 2019
El Popular

Stalingrado

Joder a México

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / noviembre . 05, 2016.

Qué curioso, de seguro Santa Anna y Porfirio Díaz, desde sus tumbas, están alegres y satisfechos, de que la historia no los cataloga como los únicos que jodieron a México, en cuanto a esta joya nueva: “…Nadie despierta, un Presidente no creo que se levante, ni creo que se haya levantado pensando, y perdón que lo diga, cómo joder a México. …” dijo Enrique Peña Nieto justificación no pedida de una verdad asentada con firmeza en la opinión colectiva. Posiblemente no despierta pensando eso, pero cuando entra a trabajar lo lleva a cabo. Así de cruda nuestra realidad.

Claro está que la gran mayoría de nuestros gobernantes, ya sean federales estatales, municipales y legislativos, también entran en el coro de ese despertar. Aclarando que antes de joder al país, primero desayunan, para que sus palabras y subconsciente no les provoque bilis. Pero, ante el cinismo e hipocresía con la que duermen, despiertan y se mueven diariamente, la conchudez con la que actúan, no tienen dicho padecimiento. Sin embargo, ante la carestía de la vida, los asaltos y robos que padece la ciudadanía, nos mantienen en vilo. Cabe agregar que los asaltantes tienen como colegas, a los grandes consorcios comerciales de grandes tiendas departamentales, de farmacias, etcétera, que nos venden productos al precio que ellos quieren, castigando nuestros bolsillos, que de tanto meter la mano para escarbar y buscar un peso o unos centavos, ya tienen un hoyo más grande y peligroso que el universo. Entonces sí, la bilis provocada por el coraje de que la casta divina nos mantenga en la trinchera, aplastados y reprimidos, nos da bilis de que dormimos, despertamos y volver a dormir, pensando en nuestra jodidez marginal y excluidos de toda justicia.

Gracias a los herederos de Santa Anna y Porfirio Díaz, la nación se reduce aceleradamente a un territorio, porque de soberanía, solamente la encontramos en los libros de historia, donde verdaderos hombres y mujeres pelearon y lucharon, desangrándose, ofreciendo sus vidas, para que, en el futuro, tengamos una vida mejor. Desgraciadamente, dicho anhelo es frustrado por estos traidores a la patria.

Hoy, Pemex, CFE, y un largo directorio de empresas del pueblo, que no del estado, están o han sido privatizadas, bajo el cruel argumento de “sanear la economía nacional”. Este cinismo jodido, no es un argumento real, contundente ni legal, porque si dichas empresas en su administración están jodidas, y que por ello justifican su privatización, obedece a que las saquearon impunemente, protegiéndose o amparándose y manipulando a la misma Constitución. Si no pueden disfrazar dicha desfachatez, entonces deforman o mutilan a nuestra Carta Magna, y así seguir jodiendo a la patria.

En cuestión educativa, laboral, de salud, de garantías individuales y colectivas, también los barones bonitos y cimarrones, nos castran del conocimiento y vida digna, con el pretexto de “que, para modernizar a la nación, se tienen que hacer sacrificios”. Lógico, como ellos no son crucificados, se permiten el lujo de imponer sus intereses, mismos que van en sentido contrario al ideal social de justicia.

La justicia para esta casta divina, es lo mismo con lo que se le unta al queso. Para nosotros, ni siquiera nos permiten oler o probar a qué sabe, como tampoco tener una garantía de vida digna; al contrario, si usted, al levantarse por la mañana, padeciendo una pesadilla de que sueña con que sus hijos gocen de todo, que le alcanza para satisfacer necesidades varias e ir al cine, viajar a algún punto cercano, educar a los hijos, brindarles la oportunidad de que su formación y preparación, les garantice no sobrevivir, al despertar, la cruda realidad les indica que seguimos jodidos.

Todo discurso de esta casta, es puro cuento de hadas; en algunas ocasiones, es de terror, porque cuando alguien se levanta con ganas de exigir justicia y se escapa de la trinchera, la fosa común le espera, como también le inventen cargos y delitos, para hospedarlo en los mejores hoteles del estado llamados Ceresos.

Sí, terrible pesadilla que va consumiendo poco a poco la voluntad aplastada, motivando a tomar la hoz y el martillo, para decirles ¡Ya basta de que nos sigan jodiendo! Algunos dignos representantes de esa casta, están en los Pinos, otros en cada gobierno de los estados y municipios, empleando a sus peones legisladores, para que les cubran las espaldas con distintas artimañas legales, más bien ilegales.

Los Duarte y Padrés, son una pálida imagen que describe el tamaño de quienes nos joden. Los hay también desde el púlpito, quienes nos lanzan sermones para mantenernos con el corazón acelerado y acogotados, al advertirnos que la tierra es para sufrir y en el cielo gozaremos de toda gloria. No manchen, porque no se vale que justifiquen y avalen a la casta divina.

Puebla es parte de la joya, donde el reino celestial no es del pueblo, siendo que el poder gubernamental, bajo un manto mágico, nos impone su capricho y hambre de poder, pregonando que él transforma y desarrolla al estado. Pero, si crece y afianza el crimen organizado, donde, como en Acajete, el pueblo correteó a policías, quienes asesinan a un joven, siendo el fiscal Víctor Carrancá, quien no atina a un discurso lógico y culpa a los habitantes de defender a los malos, la miseria y hambre en la que está sumida la población, está ya en el punto crítico de la desesperación de ya no soportar más estar jodidos. Es cuánto.

 

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

Analista político y prospectiva social

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