15 diciembre 2018
El Popular

Contrastes

La patética incongruencia priista

Por Carlos GÓMEZ. / octubre . 19, 2016.

Alejandro Armenta Mier, diputado federal el PRI, exhibió públicamente la incongruencia de muchos priistas en Puebla que lo han dejado solo en sus críticas al gobernador Rafael Moreno Valle, por el uso discrecional de recursos, la deuda oculta que dejará en la entidad y porque se privilegian obras faraónicas sobre las prioridades sociales.

En ese discurso, el diputado federal del PRI estuvo solo en la Cámara de Diputados federal y esa imagen refleja el verdadero rostro del tricolor en la entidad.

Mientras Armenta Mier criticaba a Rafael Moreno Valle, en Puebla más de un priista le aplaudía por la obra del segundo piso de la autopista México-Puebla.

En el fondo del corazón de los diputados locales, federales, senadores y delegados del PRI, existe un enorme miedo y profunda admiración por el gobernador de Puebla.

Ya les demostró que no necesitaba al PRI para cumplir las metras trazadas y sólo le falta una: la Presidencia de México.

Y ya los derrotó una y otra vez, y los mantiene acorralados, espantados y le aprueban sus cuentas públicas, callan ante el endeudamiento oculto, su silencio espanta a los miles de afectados por la privatización del servicio de distribución del agua potable, los desorbitados costos en las obras públicas, las inundaciones en las vialidades de concreto hidráulico, las fallas en la Red Urbana de Transporte Articulado, entre otros tantos actos.

Los priistas han pagado muy alto su precio de la incongruencia y su miedo al gobernador los mantiene divididos, sin esperanza de levantarse y por eso su partido ya no es competitivo y será una verdadera vergüenza en las elecciones del 2018. El PRI y los priistas son una caricatura dentro del mapa político local y por eso ya nadie los toma en cuenta.

Hoy que los delegados federales tendrán su comida deberían tratar de rescatar un poco de dignidad –si es que aún la tienen- para levantar la cara, alzar la voz e iniciar por una verdadera autocrítica sobre el pésimo papel que han desempeñado.

Y deberían invitar a ese acto de los diputados locales, federales y senadores para que juntos entren a un grupo de autoayuda para aceptar que son una caricatura de oposición en Puebla.

Seguramente ya hasta las manos les duelen de tanto que han aplaudido a su verdugo.

Pero como nada de eso ocurrirá, los priistas seguirán en su escondite, temerosos de hacer enojar al gobernador, callarán una vez más y agacharán la cabeza.

Porque eso es lo que mejor saben hacer.

Y ya verán como su partido se irá al tercer lugar en el proceso electoral del 2018.

MORENA, sin estructura y sin cuadros, tendrá la capacidad de pelear la gubernatura y la presidencia municipal de Puebla de la mano de Andrés Manuel López Obrador.

Ya lo verá.

Los priistas serán, nuevamente, simples espectadores.

Unos incongruentes espectadores.

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