22 mayo 2019
El Popular

Stalingrado

Incidente vergonzoso

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / septiembre . 10, 2016.

El quehacer político y diplomático mexicano, tuvo momentos exitosos, al grado de que nuestros representantes en diversos monumentos de la historia mundial, fueron decisivos como determinantes en el juego internacional, al grado de que nuestros planteamientos, decisiones, argumentos y actitudes, apegadas al derecho internacional, fueron tomados en cuenta y signaron acuerdos o actos legales de gran impacto. Tal es la Doctrina Estrada, El Acuerdo de Tlatelolco, los tratados de paz en nuestro país, entre grupos guerrilleros de Guatemala y la República de El Salvador. Podríamos enunciar larga lista, de cómo nuestra diplomacia, estaba sustentada en personajes de nivel profesional y talla comparativa con cualquier otra nación. Nuestra voz era respetada en la ONU y OEA. Tuvo que llegar a la presidencia Carlos Salinas de Gortari, con quien se inaugura un proceso de descomposición, siendo Vicente Fox, quien derrumba nuestra imagen y presencia.

Por nuestro país, pasaron miles de hermanos del mundo, en especial latinoamericanos, quienes al ser reprimidos o vivir y padecer persecución, se les abrieron las puertas en calidad de exiliados, como José Martí, Fidel Castro, El Ché Guevara, miles de sudamericanos y centroamericanos, quienes padecieron dictaduras. Hoy, no existe tal entereza, al contrario, nuestra voz se pierde, sin capacidad de ser interlocutores, mucho menos, mediadores o postulantes de algún acto ético internacional. Somos parte del coro neoliberal.

Tan luego la llegada del candidato republicano Donald Trump, como invitado por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, para entablar un diálogo donde se permitiera exponer puntos de vista que incumben a ambas naciones, Peña Nieto ignoró las opiniones en contra de Trump, por parte de los ciudadanos, políticos, escritores, académicos, etcétera, de nuestro país, ante los agravios de Trump en nuestra contra, sobre todo de la manera de cómo se expresa sobre nuestros hermanos en su país, mismos que son los cimientos que construyen y soportan la economía norteamericana. Nada de ello, ni las amenazas reiteradas de Trump en nuestra contra, sirvieron para que Peña no cometiera este grave error.

Hoy se sabe que Peña Nieto ignoró la opinión de su secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, como también de su secretaria de relaciones exteriores, Claudia Ruiz Massieu, quienes le advirtieron de los riesgos que esto implica. Quien se impuso fue Luis Videgaray, en su papel de Rasputín. Al término de la plática entre Peña Nieto y Trump, Peña declaró que le “advirtió respeto a México, a nuestros connacionales en su país, y que no pagaríamos el muro de las lamentaciones”. A lo que Trump sostuvo su discurso racista. Méndigo Trump y derechistas gringos, marginan que su país se opuso y combatió que la ex Unión Soviética, en Alemania Oriental, construyera un muro, hasta su caída.

Pues bien, esto originó que Claudia Ruiz, le puso en la mesa su renuncia al presidente, negándole su derecho. También, Osorio Chong, le expresó su malestar ante tal error político y diplomático. La candidata Hilary Clinton, lógico, se negó a ser parte del complot, declarando que no asistiría a la invitación, acusando que es un “incidente vergonzoso”.

Ante tal crisis, Peña Nieto le exigió a Luis Videgaray su renuncia, por ser un pésimo Rasputín. ¿Acaso Videgaray, ignora qué es el significado de quehacer político? ¿Es amigo de Peña, o el Brutos contra César? ¿Videgaray, bajo su ambición de poder, pensó que nadie podría decidir un acto así, al grado de que postuló que él es el ombligo del mundo? ¿Videgaray, bajo su pensamiento híbrido neoliberal, clavándole un puñal al presidente, a quien traicionó?

Mientras el huracán de pasiones políticas sucede, desde su presidente panista Ricardo Anaya, senadores y legisladores exigían la renuncia de Claudia, no creo que fueran ignorantes de deducir que Videgaray es el artífice del incidente vergonzoso. Claro, Videgaray fue del gabinete panista de Calderón, por lo que respira, camina y grazna como pato panista. Traidor y sin dignidad como todos ellos.

Lamento que Peña Nieto, cada vez que camina, comete errores muy caros al país y al pueblo, mismos que son profundos daños estructurales, donde hoy sabemos, Videgaray es el diseñador de las heridas.

En cuanto a la cuestión de si se permite el matrimonio entre personas del mismo género, los primeros en protestar en contra, son grupos ultraconservadores, apoyados política y económicamente desde el púlpito de la Iglesia, mediante la sombra del fascismo de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), la Universidad Anáhuac Puebla y 18 universidades más del país con inspiración católica, emitieron un desplegado en el que expresan que la propuesta de reforma para permitir matrimonios entre el mismo género, provocaría una desviación a los valores morales. Ya encarrilados, el diputado del PAN, Pablo Rodríguez Regordosa, también se suma a propuestas, todas de corte retrógrada. Claro, siendo de su parte, todo es medieval. Quien apoya, lamentablemente, es el arzobispo, Víctor Sánchez. El país es una fosa, donde la represión es diaria, donde la Iglesia debería atacar es contra sus pederastas. No, son ciegos y mudos, en una nación del infierno.

¡Si Juárez no hubiera muerto!

 

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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