18 julio 2019
El Popular

La opinión del Búho

Datos y antecedentes del Informe de Gobierno

Por José Juan ANZURES. / agosto . 30, 2016.

El próximo 1 de septiembre de llevará a cabo el cuarto informe de gobierno del presidente de la República. Esta figura, contemplada originalmente como un medio de contrapeso del poder legislativo respecto del ejecutivo, ha sufrido varios cambios, cambiando por completo su naturaleza y función.

La primera vez que se recogió el informe de gobierno en nuestra historia constitucional fue en el artículo 120 de la Carta Magna de 1824 señalando que serían los titulares de cada secretaría de Estado los obligados a dar cuenta de la situación en la que se encontraban sus respectivas secretarías.

A pesar de no estar obligado por este mandato constitucional el general Guadalupe Victoria se presentó el 1 de enero de 1825 ante el Congreso de la Unión para dar cuenta sobre la marcha de su gobierno e hizo nacer la obligación (aun no escrita) de que los presidentes de la república debían presentarse ante el Poder Legislativa a dar un informe de laboras. En este primer informe de gobierno en la historia de nuestro país, el presidente señaló que a pesar de los problemas financieros, se había logrado armar al Ejército, pagar la nómina de empleados del gobierno y dar pasos gigantes por un orden judicial.

Para 1857 la Constitución de ese año señaló en su art. 63 que a la apertura de sesiones del Congreso asistiría el presidente de la Unión y pronunciará un discurso en que manifestaría el estado que guarda el país y que el Presidente del Congreso contestaría a dicho informe en términos generales. Durante la vigencia de esta norma el mandatario Porfirio Díaz ofreció al país 61 informes de gobierno.

Esta norma fue heredada por el constituyente de 1917 en su art. 69 agregando que dicho informe se entregaría además por escrito. Lázaro Cárdenas fue el primer presidente que hizo masivo el Informe transmitiéndolo por completo a través de la radio en 1936. Durante la época del priismo (1929-2000) el día en el que se daba el informe presidencial se le denominó como el día de presidente, pues dejó de ser un día de control del poder para pasar a ser un día de reverencia al titular del ejecutivo; a tal grado que el informe iba precedido de un desfile, muchas veces en una limusina descapotable al estilo norteamericano, que terminaba con el arribo del presidente en el Palacio de San Lázaro para rendir su informe, donde sobra decir, al tener la mayoría absoluta del Congreso éste recibía ovaciones y aplausos. 

El primer presidente que no fue ovacionado, sino más bien increpado al dirigir su informe de gobierno al Congreso de la Unión, fue Ernesto Zedillo, pues las Cámaras estaban compuestas ya por diversas fuerzas políticas. A Vicente Fox no se le permitió la entrada al recinto legislativo en 2005, y con la presidencia de Felipe Calderón se reformó el artículo 69 constitucional eximiendo al titular del Ejecutivo su presencia ante el Congreso.

El informe del próximo 1 de septiembre tendrá la peculiaridad de que será al estilo talk show con el presidente de la República informando a una audiencia conformada por jóvenes, mientras el Secretario de Gobernación entregará el documento escrito al Congreso de la Unión.

* Director del Departamento de Derecho, Relaciones Internacionales y ciencia política del Tec de Monterrey Campus Puebla

Te puede interesar