22 mayo 2019
El Popular

Stalingrado

Historias horribles

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / agosto . 27, 2016.

En un programa de la televisión inglesa, llamado Historias horribles, a través de la comicidad, chisca y jocosa, nos describen diversos pasajes de la historia mundial poco conocido, al grado de que se burlan de personajes y hechos, para que encontremos, entre la curiosidad, que todo, entre lo macabro y perverso de los actuantes o hechos raros, la historia tiene elementos no relatados normalmente y, sí, motivación de indagar más sobre el quehacer de la historia.

Pues bien, en nuestro país, las historias horribles, nada tienen de jocoso ni chistoso, al contrario, es de perversidad y crueldad inaudita, donde los perfiles criminales, ya sean gubernamentales, empresariales, del crimen organizado, etcétera, cobra relevancia, digno de estudios sociológicos y de la psicología clínica. Muchos de los casos, ocurren con el fin de eliminar estorbos sociales, de líderes sociales, de intelectuales, periodistas y estudiantes, también de crímenes comparados a las masacres cometidas por el nazismo y sectas como el Estado Islámico. Si culpan a Sadam Hussein, a Pinochet y otros criminales de mascarar a sus pueblos y exterminar a líderes sociales, en nuestro país, dadas las masacres, desapariciones, ejecuciones, de miles de personas, no encuentro diferencia, a pesar de versiones oficiales que sostienen “VERDADES HISTÓRICAS”, en los hechos, la violencia perversa criminal, es lastimosa para la legalidad y memoria de un pueblo.

Decir que los actos del pasado no forman parte del presente, sería ignorar en la frase del filósofo y escritor romano Marco Tulio Cicerón: “los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”. Porque desde Felipe Calderón a Enrique Peña Nieto, la sociedad está acorralada, reprimida y cancelada de sus derechos y libertades mínimos, o, desde Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, quienes, en cada sexenio, la represión y desaparición de líderes sociales es el pan diario.

México atraviesa escenarios tétricos como inauditos, mismos que instancias internacionales como la ONU y Amnistía Internacional, ponen el dedo en la llaga de los grados de perversidad y crueldad de cómo el pueblo padece inseguridad e inestabilidad en sus derechos todos, de cómo padece y sufre violencia de quien sea, al grado de que el país es un campo minado por las fosas clandestinas que están a lo largo y ancho del territorio nacional. Miles de padres de familia buscan a sus seres queridos. Morelos, donde las fosas han sido encontrados cientos de cadáveres, muchos de ellos con signos de tortura y tiros de gracia, sin que el gobernador Graco Ramírez, pretenda aclarar, al contrario, la población lo acusa de complicidad. Recientemente, en Huehuetoca, municipio del Estado de México, personal municipal que realizaba maniobras de limpieza en el lugar, encontró fortuitamente, a 30 metros de profundidad, en una lumbrera en cuyo interior se hallaron restos óseos. Fosa clandestina en cuyo contenido están cadáveres de personas, donde se han sacado 31 bolsas de plástico con 900 restos, de los cuales 700 corresponden a humanos y los restantes a animales. Además, se localizaron cuatro elementos balísticos.

El caso de los 43 estudiantes normalistas de Iguala, quienes fueron reprimidos y desaparecidos. Caso específico de crueldad, es sobre la muerte de Julio César Mondragón Fontes, a quien según nuevo peritaje del responsable de la Oficina Especial para el Caso Iguala de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), José Trinidad Larrieta Carrasco, presentó el resultado de una investigación sobre la muerte de Mondragón, no hubo desollamiento intencional, y atribuye a la fauna nociva –perros y roedores–, el desprendimiento del rostro de la víctima. Lo cual ocasionó críticas de investigadores y sociedad en México como en el mundo, porque José Larrieta estipula el caso sin contar con evidencias reales y sustentadas.

El 22 de mayo del 2015 en el Rancho del Sol, ubicado en los límites de los municipios de Tanhuato y Ecuandureo, Michoacán, en su puesto enfrentamiento entre policías federales y delincuentes, se enfrentaron en combate, derivando 42 muertos entre los agresores. Sin embargo, los hechos dicen lo contrario, porque se muestra que fueron masacrados y torturados.

Cuando las autoridades piden perdón por sus actos, no le exime de sus culpas, sobre todo cuando existen actos crueles como los expuestos, también que, gracias a la corrupción, lentamente están vendiendo y fracturando a la nación, a favor de intereses económicos extranjeros y nacionales, como PEMEX y CFE, como ejemplo. El caso de la armadora de automóviles KIA, quien, en contubernio con el exgobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, con el fin de garantizar su inversión, en condiciones violatorias a la Constitución, brindó todas las garantías para su establecimiento, derivando denuncia en su contra. Si revisamos el contenido de los documentos oficiales para tal acto, es similar al elaborado en Puebla, a favor de AUDI, empresa que enfrenta denuncias de corrupción de sus funcionarios en Alemania como en Puebla, por fraude y corrupción.

Una ejecución diaria se registra en Puebla en lo que va del año, para sumar 237 casos ligados al crimen organizado. De acuerdo a la investigación de “Semáforo de Ejecuciones”, el número de homicidios dolosos entre enero y julio colocan Puebla en la posición 14 de la lista nacional.

¡MÉXICO, NO ESTÁ EN UN LECHO DE ROSAS!

 

rodrigo.ivan@yahoo.como.mx                 

 

*Analista político y de prospectiva social

 

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