18 julio 2019
El Popular

Stalingrado

La opinión pública vs cuestionamiento oficial

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / agosto . 20, 2016.

El presidente Enrique Peña Nieto pone en evidencia las críticas, demandas, protestas y cuestionamientos que hace la ciudadanía ante la crisis económica, salarial, laboral, de represión, desapariciones, violencia, ejecuciones, etcétera que padece el país. Del porqué se privatizan los bienes nacionales, del saqueo cínico, de los altos niveles de corrupción e impunidad. En sí, de un Estado fallido. Ante ello, Peña Nieto defiende los “resultados de sus reformas estructurales”, cuestionando a aquellos que “nos inundan o nos quieren inundar con malas noticias, sin tomar en cuenta los avances alcanzados”.

También dijo que cuando existen alzas en el costo de servicios las malas noticias permanecen varios días, caso contrario a cuando hay reducciones tarifarias que se difunden unos minutos o un solo día. Se refiere a la baja del costo del gas de 290 a 261 pesos. Como dice el dicho: “la burra no era arisca… la hicieron”. Esto, porque el pueblo, ante tanta mentira, no le cree a ningún funcionario, ya sea federal, estatal o municipal, quienes, gracias a la corrupción e impunidad, de la noche a la mañana, se hacen millonarios, con propiedades en México o en el extranjero, gracias a cometer fraudes y saqueo del erario, de vender propiedades del Estado a precios de ganga; de adquirir algún servicio o producto a costos que rebasan la lógica y las leyes. Mientras, el vil pueblo, desde que se levanta para ir a trabajar, se despierta como se acuesta, preocupado y angustiado por sobrevivir, rumbo al trabajo, medita, consciente o inconscientemente, del costo de la vida que no le permitirá una vida digna. Mientras, los cleptópatas como la oligarquía, gozan del poder.

Cierto, ante unas finanzas en quiebra de Pemex y CFE, el Estado tiene que crear reformas para su venta, asegurando que no había otro camino, permitiendo que empresas transnacionales y nacionales las adquieran en ganga, bajo el pretexto de la libre competencia. Si en verdad se pretende combatir la corrupción, misma que dio origen al saqueo de las mismas, entonces se debería encarcelar a quienes cometieron el crimen, siendo desde el presidente de la República en turno, hasta los directivos de “nuestras empresas nacionales”.

Ya encarrilado, Enrique Peña Nieto dijo: “las buenas noticias cuentan y cuentan mucho, valen y valen mucho. A veces nos quedamos con malas noticias que parecieran comunes o fueran las que a veces más se destacan y se dejan las buenas noticias, que tienen mucho impacto en la vida cotidiana de las familias. Hay que rescatarlas, porque hay muy buenas noticias”. Más adelante, externó que con Diconsa y Liconsa la población logra grandes beneficios; sin embargo, en el caso de Liconsa, tenemos que, en diciembre del 2015, se firmaron cinco contratos con cargo al Presupuesto 2016 para adquirir 24 mil toneladas de leche en polvo con un valor de 59 millones 320 mil dólares. Cada tonelada comprada en 2 mil 470 dólares, cuando el precio promedio internacional era de mil 880 dólares la tonelada, es decir, se pagó a 31 por ciento más cara cada tonelada adquirida en el extranjero, de acuerdo el documento “Notas a kis Estados Financieros”, de la propia Liconsa. El problema no es la compra en sí, sino el fraude en sí.

A pesar de que se nos vende la idea de que estamos mejor y en pleno desarrollo, en cada hogar la realidad es distinta, en cuanto a los niveles de pobreza y marginación. Es más, el gobierno federal ya analiza con diferentes sectores incrementar en un futuro no lejano el monto de las aportaciones al sistema de pensiones, lo cual forma parte de una de las recomendaciones planteadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), reveló Luis Videgaray, titular de la Secretaría de Hacienda. Según recomendación de la OCDE deberían crecer hasta 18 por ciento del salario; hoy son de 6.5 por ciento. Estos señores ni idea tienen lo que gana un trabajador común, porque tiene la idea de que si ellos ganan excelentemente bien, el pueblo la lleva padre. Nos dan hasta con la cubeta, más bien, porque los bajos ingresos y los empleos informales que tiene la mayor parte de la población ocupada en México representan los principales obstáculos para que, de manera voluntaria u obligatoria, se incremente el monto de las contribuciones para las pensiones, porque no hay de dónde puedan ahorrar los trabajadores mexicanos. Los salarios que ganan no les alcanzan para cubrir lo más básico y eso es más grave que el envejecimiento de la población.

Peña Nieto, en una entrevista en televisión, advirtió al magisterio disidente, que se está llegando al límite, sobre todo porque la burguesía cimarrona así se lo exige, por lo que se podrá aplicar la fuerza y represión. Al momento en que se le pregunta sobre las declaraciones del candidato presidencial norteamericano Donald Trump y ofensas al pueblo mexicano, qué conducta asumirá, como presidente, evadió y se redujo a decir que tenemos muchos consulares. Por lo demás, los 43, Nochixtlán y más, no pasa nada.

 

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