21 mayo 2019
El Popular

Stalingrado

Stalingrado

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / julio . 02, 2016.

Cada vez que un gobierno pretende imponer una conducta alienada a la sociedad, con el fin de ejercer el poder y así simular que gobierna democráticamente; la sociedad, al ir descubriendo que dicha política simplemente lo reduce, le resta carácter y voluntad de identidad grupal, al reprimirlo en todas sus formas, se va inconformando y expresando rechazo a tal política gubernamental. Si no es escuchada sus demandas por la vía legal, entonces recurre a la manifestación. Precisamente, el gobierno cuenta con aparatos ideológicos y de represión, para sembrar miedo y terror, incertidumbre, sentimientos de soledad, al ver que las leyes no le pertenecen, porque estos maleantes en el poder, se la apropian negándosela a el pueblo.

El aumento del control y la seguridad injustificada está originando ambientes de tensión propensos a generar conflictos. Pero además de generar riesgos, el miedo también es uno de los medios de control y protección para aquellas instituciones que lo difunden. Es la gestión de esta inseguridad, una de las principales claves que justifica la mayoría de las políticas conservadoras. La asimilación de este sentimiento de inseguridad por parte de la opinión pública, conlleva conformidad, retraimiento y asentimiento social.

El origen del conflicto magisterial obedece a que la política educativa del gobierno federal, no se remite a una verdadera reforma educativa y sí se limita a cuestión administrativa y laboral, sometiendo al magisterio a exámenes de su labor y conocimiento del proceso de enseñanza y aprendizaje, sin llegar a la verdadera necesidad educativa nacional. Insisto, la actual política educativa no tiene nada que ver con el pueblo en cuanto a su presente y futuro, sí es parte del sometimiento castrante de un modelo económico fracasado desde su origen.

Durante el mandato de Enrique Peña Nieto, se ha recrudecido el clima represor en contra de todo síntoma de protesta social, al grado de que se pretende desviar la atención sobre la masacre de los 43 estudiantes normalistas en Iguala sembrando “Verdades Históricas”, que, en los hechos, delatan la magnitud de la perversidad del gobierno.

Es cierto que la mortandad y desaparición de miles de personas la inició el torpe de Felipe Calderón, pero con Peña Nieto, engloba a todo ciudadano, que crece el número de injusticias y actos totalmente violatorios a los derechos humanos, provocando que la nación tenga profundas heridas sociales, difícilmente de sanar, porque las cicatrices no cierran, al contrario, se mantienen abiertas, exclamando dolor e ira a cada instante.

Como para reafirmar su perfil cruel, el 19 de junio en Nochixtlán, Oaxaca, ante manifestaciones de maestros y ciudadanía, primero, cuerpos policiacos federales, estatales y municipales, buscaron impedir los bloqueos; bajo el pretexto de que de parte de los manifestantes. Integrantes de los policías federales, atestiguan que quienes dispararon contra los manifestantes fue la Gendarmería. A su vez, externan que desde los manifestantes partieron disparos, pero que fueron personas con características extrañas y diferentes a los pobladores, puntualizando que más bien parecían provocadores, como los supuestos anarquistas en las manifestaciones en el ex Distrito Federal. El tiroteo provocó 11 muertos y al menos 90 heridos.

Ante el clamor social, Enrique Peña Nieto giró instrucciones al secretario de Gobernación Osorio Chong para que inicie diálogo con el magisterio y pobladores de Nochixtlán, con el fin de llegar a un acuerdo. Sin embargo, si la intención es el diálogo, en gira por Canadá, el presidente de la república, declaró que, “Para el gobierno de la república, lo que está muy claro y lo que es su deber, es justamente aplicar lo que está en la legislación, el mandato que está en la ley y lo que no está el gobierno dispuesto a hacer, es a negociar la ley, ni esta ni cualquier otra ni la ley educativa, ninguna otra está sujeta a negociación”, dijo el mandatario quien ante la presión empresarial, ofreció a la cúpula revisar la Ley #3de3 que obliga a los empresarios a presentar y transparentar sus declaraciones patrimonial, fiscal y de intereses.

Como quien dice, para unos si es válido dar marcha atrás, dado que son el poder económico y casi sus aliados en materia política y económica de la nación, mientras que el magisterio, el pueblo en general, como también periodistas, la represión, la ejecución y desaparición forzada el camino del imperio de la ley. Padres de familia, amigos y pueblo en general, exigimos alto a la represión; basta de una política retrógrada y antidemocrática. Ya no a el saqueo nacional y que se ejerza una verdadera ley anticorrupción e impunidad, por el bien del país.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

* Analista político y de prospectiva social

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