23 octubre 2017
El Popular

Ronda política

México 2018 ¿democracia sin partidos?

Por Maribel FLORES . / octubre . 09, 2017.

“Un fracaso nunca se improvisa, se construye.”

Joan Fuster

En la carrera presidencial del 2018 en México, los ciudadanos podrán votar por uno o todos los elementos que componen la mezcla política en una elección: 1) Por el partido político, 2) Por la plataforma política, 3) Por la candidatura (Salazar, 2016). Sin embargo, en el contexto actual del sistema político, quizás la competencia electoral se determinaría cara a cara (en función de las candidaturas) y no necesariamente a partir de la capacidad de los partidos políticos de convencer al electorado de contar con el proyecto político más adecuado para conducir el rumbo del país.

Desde esta perspectiva, es necesario reconocer que en los sistemas políticos contemporáneos se han producido cambios fundamentales entre los partidos políticos actuales y los del pasado, como son, su forma de organización y la relación con su entorno. Siguiendo a Angelo Panebianco, en los últimos años se ha operado una radical transformación en los modelos organizativos de los grandes partidos políticos; transitando así del modelo “burocrático de masas” hacia el llamado partido “profesional electoral,” que a partir de los cambios sociales y culturales, la multiplicación de “issues” y la fragmentación de los derechos reivindicados por grupos e individuos, han puesto fuera de juego la función de integración social del partido político tradicional de masas. Por lo cual, la personalización de la competencia política y del poder, el uso de los medios de comunicación y de encuestas de opinión, el creciente peso de la imagen, el progresivo agotamiento de pertenencias políticas y su reemplazo por el interés del electorado en temas específicos a cada grupo e individuo, parece un dato permanente en los sistemas políticos actuales (Panebianco, 1982).

Lo anterior puede explicarse a partir de los siguientes factores:

1) La crisis de representatividad política que atraviesan los partidos políticos no ha sido superada en más de tres décadas que llevamos de transición democrática (tomando como referencia el terremoto de 1985 que fue fundamental para el cambio político de México);ya no es solo el PRI el partido político cuestionado y envuelto en escándalos de corrupción política, también el resto de los institutos políticos nacionales (que al igual que el PRI en 1985,en el terremoto de 2017,han sido igualmente señalados como carentes de representatividad política en las demarcaciones que gobiernan). No es un dato menor que en ambos terremotos, representantes políticos de diversos partidos no pudieran acceder a las zonas dañadas porque eran expulsados con consignas ciudadanas. Incluso, la sociedad civil organizada criticó duramente actos de oportunismo político de los líderes partidistas en medio de la tragedia.

2) La crisis interna de los partidos políticos abona también a una mayor personalización de la política, ya que al parecer no hay capacidad de generar acuerdos o negociar cómo se distribuye el poder internamente. En el caso del PAN, que sería la fuerza política con mayor capacidad de competir por la Presidencia de República frente al avanzado posicionamiento de Morena y al poder que ostenta el PRI, la escisión que provocó la salida de Margarita Zavala proyecta incertidumbre respecto a la plataforma e ideología política de este partido de derecha en un Frente compartido con la izquierda, así como una profunda desconfianza frente al electorado por acceder al poder a partir de una candidatura de unidad.

3) El cambio en las reglas de la competencia político-electoral, traducidas en la reforma política que entró en vigor en 2014, es importante porque abre paso a la personalización de la política. Los ciudadanos ya pueden competir por la vía independiente para participar en la vida política del país; fortaleciendo la coexistencia de grupos y personas que no se sienten representados por los partidos políticos. En este panorama, ya son varios los aspirantes a la silla presidencial por esta vía, destacando entre otros: Pedro Ferriz de Con, María de Jesús Patricio, Armando Ríos Piter, Margarita Zavala Gómez del Campo y Jaime Rodríguez Calderón. Hasta el 14 de octubre el INE recibirá las cartas de intención de aspirantes, quienes tendrán que reunir más de 800 mil firmas de apoyo (1 por ciento del padrón electoral). Todo un reto para competir con los partidos políticos, en términos de financiamiento, capital social y político.

4) Diversos estudios de opinión pública muestran una importante intención de voto por las personas y no por los partidos políticos. Por ello será fundamental que los partidos postulen con gran responsabilidad la candidatura presidencial, ya que tendrán una reñida competencia política cara a cara. Andrés Manuel López Obrador, Margarita Zavala, Pedro Ferriz, Miguel Ángel Osorio Chong y Miguel Ángel Mancera son las personalidades políticas más conocidas; siendo el primero el que concentra hasta el momento las opiniones más positivas (43.3 por ciento) según datos de El Universal (2017) y otras casas encuestadoras.

En resumen, el 2018 se anticipa como un escenario democrático enfocado en las personas y no en los partidos políticos, lo que puede significar un fracaso para muchos y el triunfo para una sola persona (con o sin partido político). Y es que, en el contexto político actual, es el candidato o candidata quien mejor puede posicionarse en un mercado electoral demandante, al poseer ciertas características que legitimarían su poder de forma carismática (a través de su imagen, carácter, habilidades discursivas, capacidad de convocatoria, y, sobre todo, de generar la confianza y credibilidad que los ciudadanos sienten perdidas en la política tradicional).

@floresm_mx

*Profesor de Tiempo Completo del Tecnológico de Monterrey

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