24 septiembre 2017
El Popular

De frente y de perfil

Los vicios de siempre

Por Ramón ZURITA SAHAGÚN. / septiembre . 13, 2017.

México es un país sacudido por las tragedias, las que se presentan con una regularidad inusitada. Lo mismo en forma de huracanes, que de sismos, inundaciones, masacres, etcétera.

Con todo y la frecuencia con que se presentan no hay una capacidad rápida de respuesta y en cada una de esas situaciones se muestran los mismos vicios. Aparecen los simuladores, los acaparadores, la falta de atención, los que solamente buscan la foto, mientras los afectados piden ayuda y auxilio.

La población civil se multiplica en ayuda, los centro de acopio se diversifican y aún así los víveres escasean y, en muchas ocasiones, aparecen a los meses en bodegas de los acaparadores.

Es difícil la situación que viven los damnificados, los que reclaman ayuda, mientras las autoridades proclaman a los cuatro vientos que ésta llega en tiempo y forma.

Hace un par de días, el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, se justificaba que son más de 40 municipios de su estado afectados por el sismo y que todavía no los recorría todos y con eso reconocía que la ayuda no llegaba sino hasta que se hacía presente el mandatario y, lógico, saliera en la foto con todo su equipo.

Eso es parte de lo que hacen los funcionarios de gobierno que son enviados para organizar la ayuda a los damnificados. Se presentan en los sitios del desastre a los que fueron comisionados, se arremangan la camisa, apapachan a los afectados, salen en las fotos, entregan despensas y se cubren de gloria en videos que son distribuidos por todos lados.

La realidad que padecen los damnificados es otra, la situación difícil en que se encuentran solamente la viven ellos, los otros llegan y se van, después de unos cuantos encuentros con algunos de los afectados.

El tiempo pasa y ellos siguen padeciendo lo mismo. En esta ocasión, Oaxaca, el principal estado perjudicado por el sismo del pasado jueves, sigue mostrando que falta coordinación, falta ayuda, que la sola presencia del presidente de la República y de sus principales colaboradores no resuelve las carencias.

Pero si las tragedias asuelan el país y cada año, hay, cuando menos, una, no se explica el porqué teniendo un plan de contingencias, una oficina de protección civil, un Plan DNIII y otras linduras que forman parte de la burocracia, se siguen cometiendo tantas fallas.

Tragedias van y tragedias vienen y el gobierno mexicano no tiene la capacidad para responder a sus gobernados. Las fuerzas armadas reciben órdenes y como tales las acatan y son los primeros en proporcionar auxilio, aunque lo hacen con oportunidad y espíritu de servicio.

Sin embargo, continúan apareciendo los vicios de siempre, los oportunistas, los valemadristas, los acaparadores, los que lucran con el dolor ajeno, los que requieren de reflectores para otorgar ayuda y los que aprovechan para hacer campañas y mostrarse como los redentores de los pobres, los abandonados, los damnificados y los olvidados de la ayuda gubernamental.

Hay de todo en esta selva de las tragedias. En Veracruz aparecieron las despensas, atribuidas al futuro candidato panista al gobierno de esa entidad, Miguel Ángel Yunes Márquez, alcalde de Boca Río.

Fueron sancionados tres funcionarios de nivel bajo, pero se espera que la autoridad electoral haga su parte.

En Chiapas, Anahí Puente, esposa del gobernador Manuel Velasco Coello, se justificaba en un video que aparecía sin maquillaje, sin peinarse, por que se requería de su presencia, aunque la gente quiere que cante.

Expresiones como esas son comunes en la frivolidad de los funcionarios públicos y sus familiares, que sin medir las dimensiones de una tragedia, ven primero por ellos mismos.

La tragedia del sismo y del huracán que afectaron la zona sur del país es una experiencia que debe ser tomada en cuenta, para ahora si prepararse y evitar continuar cometiendo los errores de siempre.

Linda Toledo, habitante de Asunción Ixtaltepec, narra lo siguiente: “anoche mis siete hermanos nos paramos frente a la casa y le cantamos y le gritamos: ‘Estoy viva, viva, gracias a Dios’; nos paramos frente a la casa y cada uno manifestó su sentir para despedirnos de la casa, después aplaudimos a la casa que nos vio nacer, porque mi bella casa, la están demoliendo. Aquí no tienen idea de cuántos personajes han venido, solamente a tomarse la foto, el gobernador, los presidentes, muchos periodistas y hasta unos japoneses, pero solamente vienen a eso, la ayuda no llega. Estamos dormidos bajo los árboles en el patio de mi casa, viendo que 450 casas de mi pueblo están colapsadas y mil 200 afectadas. Hoy la naturaleza nos castiga por tanto daño que le hacemos”.

Por cierto, que el exgobernador Gabino Cué fue cuestionado sobre el porqué la alerta sísmica no funcionó en esa zona, cuando el equipo se compró en su administración, aunque valdría la pena preguntarle también al gobernador Alejandro Murat Hinojosa que tiene diez meses en el ejercicio de gobierno.

La tragedia provocada por el sismo obligó a la cancelación de la cena de gala que tendría lugar en Palacio Nacional después de la ceremonia del Grito de Independencia.

El secretario de Salud, José Ramón Narro, verifica en Oaxaca que la atención médica e itinerante que incluye consultas médicas y acciones de prevención sanitaria y promoción de la salud, funcionan de forma permanente.

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Un reconocimiento a Mercedes Aguilar, una de las mujeres pioneras en el periodismo, fue rendido en el Senado de la República. Meche ejerció el periodismo lo mismo en el oficio que en las oficinas de prensa, donde realizó una espléndida labor.

ramonzurita44@hotmnail.com

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