22 octubre 2017
El Popular

La Moviola

El seductor: un ensayo de la naturaleza humana

Por Noé IXBALANQUÉ BAUTISTA. / septiembre . 13, 2017.

El apellido Coppola está ligado indefectiblemente al buen cine. Sofía, la talentosa hija del creador de la trilogía de El padrino, entre otras obras maestras, se ha encargado de fortalecer esta liga. Precedida por el premio a la mejor dirección en la edición 2017 del Festival de Cannes, llega a las pantallas poblanas El seductor (The Beguiled, EU, 2017), sexto largometraje de la directora estadounidense. Cinta basada en la novela de Thomas Cullinan, historia que en 1971 fue llevada al cine de la mano del director Don Siegel.

En 1864, durante la guerra civil norteamericana, un cabo yanqui, el enemigo, (Colin Farrell) aparece herido en un bosque sureño y es hallado por una niña quien lo lleva al instituto educativo donde habita un reducido número de mujeres. Miss Marta (Nicole Kidman) decide curar y darle los cuidados apropiados al hombre sin denunciar su presencia. Poco a poco ese pequeño universo femenino comienza a sentir atracción por el hombre, pero es la institutriz Edwina (Kirsten Dunst) quien logra mayor acercamiento con el militar. Ello desata una serie de eventos que revela la naturaleza de todos los personajes involucrados. Un thriller que muestra una constante en la obra de Sofía Coppola: mujeres privilegiadas social y económicamente pero marginadas en su dimensión humana.

Un ensayo sobre la complejidad de la naturaleza humana con relación al amor y la pasión. Si bien devela el lado oscuro de todo sujeto por un lado, Coppola se centra en ese universo femenino, en sus ilusiones, pasiones y apariencias que intervienen en la composición del mundo que le rodea que pueden llevar a una mujer al extremo. De repente parecería que la directora comprende que cierta reacción violenta del hombre podría ser causada por la mujer. Pero no nos llevemos por la apariencia. El ser humano es complejo y no puede reducirse a simples causas sus impulsos sin importar cualquiera de los géneros involucrados. El hombre seductor puede ser víctima y la mujer recatada puede ser victimaria, y en medio de estos extremos se entreteje una compleja madeja se emociones, pasiones y juegos de ser y no ser.

Resalta el trabajo fotográfico de Philippe Le Sourd que muestra al bosque sureño estadounidense con esta ambigüedad humana: por un lado bello y sutil como pintura impresionista, pero por otro lado, oscuro y temible como pintura de claroscuro. Un bosque donde podríamos hallar a un hada o a un monstruo y darnos cuenta que se trata del mismo personaje. Este gran trabajo visual que ya obtuvo un galardón, se refuerza por el excelente diseño sonoro a cargo de Richard Beggs, que crea la atmósfera sonora del espacio visual y del espacio dramático presintiendo prácticamente de la música para dejar que los sonidos atmosféricos participen de la construcción del thriller. Destaca escuchar tarareada la canción Love me tender que se hiciera popular en los años 50 del siglo pasado en la voz de Elvis Presley, pero originaria de la época de la guerra de Secesión. Este encuentro entre el pasado visual con un presente musical es algo que ya habíamos presenciado en la obra de Coppola, especialmente en su interpretación de la última reina de Francia, en MARIE ANTOINETTE (EU/Francia/Japón, 2006)

Con una madurez manifiesta, Sofía Coppola nos trae el mundo femenino sin extremismos y planteado desde una situación extraordinaria en un contexto cotidiano, donde lo más oscuro del ser humano puede manifestarse. Una cinta que sin duda hay que ver.

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